Los vecinos de Elche llevan años conviviendo con socavones y hundimientos en el Pont del Bimil·lenari. Esta vía, que conecta el centro con los barrios del oeste y por la que circulan más de 16.000 vehículos a diario, se ha convertido en un motivo constante de preocupación. Ahora, el Ayuntamiento anuncia que las obras de reparación comenzarán en octubre de 2025 con un presupuesto de 2,5 millones de euros y una duración aproximada de seis meses.
El proyecto busca acabar con los problemas que aparecen de manera recurrente en la rotonda superior del puente. Los técnicos han confirmado que el origen está en la rotura de las losas de hormigón bajo el pavimento. Por ello, se actuará sobre 1.300 metros cuadrados de calzada, sustituyendo el firme dañado y reforzando la estructura con nuevas columnas de apoyo. También se acometerán trabajos en el talud del río Vinalopó para frenar la erosión y asegurar la estabilidad de la zona.
La fecha elegida preocupa a los ilicitanos
La noticia de que las obras empezarán en octubre ha generado debate en la ciudad. Muchos recuerdan que este mes suele traer lluvias fuertes y, a veces, episodios de DANA que alteran la vida de la ciudad. Según AEMET, en octubre de 2024 se recogieron en la Comunitat Valenciana más de 176 litros por metro cuadrado, cuando lo normal son menos de 60. Ese mismo mes, las tormentas dejaron escenas de inundaciones en varias localidades valencianas, con acumulados que superaron los 300 mm.
Elche sabe bien lo que supone un temporal de otoño. Cortes de tráfico, calles anegadas y complicaciones en el día a día forman parte de la memoria reciente de la ciudadanía. Por eso, la idea de empezar una obra tan importante en pleno octubre preocupa a muchos vecinos, que temen retrasos y más molestias de las previstas.
Una inversión que no se puede retrasar
Aun así, el Ayuntamiento defiende que no hay margen para esperar. “El Pont del Bimil·lenari es una de las principales entradas y salidas de Elche y su reparación es prioritaria”, señaló el concejal Claudio Guilabert. La ciudad, añaden, no puede seguir parcheando los socavones mientras la estructura se debilita con el paso del tiempo.
Los próximos meses no serán fáciles. Habrá desvíos, cortes puntuales y más tráfico en otras zonas. Pero también habrá un horizonte claro: recuperar un puente seguro y estable que forma parte de la vida cotidiana de miles de ilicitanos. La obra no es solo una cuestión técnica, es una apuesta por la seguridad y el futuro de la ciudad.



