Sixto Marco el creador que hizo de Elche su musa eterna

Hablar de Sixto Marco (1916-2002) es evocar a uno de los nombres más queridos y recordados en la historia cultural de Elche. Pintor, escultor, poeta y hombre comprometido con su ciudad, Marco se convirtió en un símbolo de la creatividad ilicitana del siglo XX. El pueblo lo despidió con un multitudinario homenaje en 2002, dejando claro que su figura sigue viva en la memoria colectiva.

Un artista con raíces profundas en Elche

Nacido en Elche el 25 de enero de 1916, Marco no se dedicó al arte hasta los años cincuenta. Antes se le conocía como futbolista, zapatero o poeta. Su primera exposición oficial se celebró en Alicante en 1956 con una serie de óleos inspirados en el Misteri d’Elx, una muestra que reflejaba el vínculo inseparable entre su obra y las tradiciones ilicitanas. El éxito le permitió recorrer Europa para ampliar su visión artística.

Con el tiempo consolidó un estilo propio, influido por el cubismo y que él denominaba “microcósmico”. En sus cuadros y esculturas se fusionaban figuras humanas y elementos naturales, siempre con un trasfondo poético. Obras como el tríptico S/T (1976), hoy en el MACVAC de Vilafamés, son un ejemplo de su originalidad.

El Grup d’Elx y la renovación cultural

Marco fue uno de los impulsores del Grup d’Elx, colectivo artístico fundado en 1947 y consolidado en 1969 con Antoni Coll, Albert Agulló y Joan Castejón. El grupo organizó exposiciones que marcaron la escena cultural entre 1966 y 1975 y promovió la creación del Museo de Arte Contemporáneo de Elche, inaugurado en 1980. No es casualidad que frente al museo se levante hoy la escultura de bronce dedicada a su memoria.

Compromiso con la Festa y la ciudad

Su amor por Elche se reflejaba también en su participación en el Misteri, donde interpretó a San Juan durante 25 años. En 2016, la Universidad Miguel Hernández dedicó exposiciones a estas conexiones entre el arte de Marco y la Festa. Además, colaboró activamente en instituciones locales como la Coral Illicitana, la Capella del Misteri, la junta del Elche C.F. y la Escuela de Pintura Hort del Xocolater.

Escuela de pintura Hort del Xocolater, con Sixto Marco. Excursión al campo para pintar. Año 1984,aprox

Escuela de pintura Hort del Xocolater, con Sixto Marco. Excursión al campo para pintar. Año 1984,aprox

El alcalde Diego Macià destacó en su momento el “incansable trabajo a favor de la ciudad” de Marco. Esa entrega quedó patente también en su labor como patrono del Misteri, donde incluso ilustraba con dibujos las actas de las reuniones.

Reconocimiento y legado en Elche

En 1999 fue nombrado Hijo Predilecto de la ciudad, distinción que se sumó a la Palma de Plata y al Dátil de Oro. A su muerte en 2002, Elche lo homenajeó con banderas a media asta y el traslado de su féretro, vestido con el hábito de San Juan, al escenario del Misteri. Hoy su recuerdo permanece vivo: un instituto y una calle llevan su nombre, y su estatua en la plaza del MAHE se ha convertido en un lugar de referencia cultural.

Su obra, repartida entre colecciones públicas y privadas, sigue siendo estudiada y difundida. El diario El País lo definió como “el máximo representante del arte moderno en Elche”, una afirmación que resume la importancia de un artista que convirtió a su ciudad en fuente constante de inspiración.

 

Fotografías: OpenAi