Elche se detiene bajo la alerta roja y el alcalde recorre los barrancos ante el riesgo de lluvias extremas

Ayer jueves 9 de octubre, cuando el cielo empezó a oscurecer sobre Elche, ya sabíamos que el día siguiente no sería uno más. La AEMET activó la alerta roja por lluvias para el litoral sur de Alicante, y el Ayuntamiento respondió con decisión: el alcalde Pablo Ruz Villanueva firmó un Decreto de Alcaldía que paraliza por completo la vida municipal este viernes 10 de octubre.

El decreto incluye la suspensión de todas las clases, el cierre de parques, jardines, museos y bibliotecas, y la cancelación de eventos tan esperados como la Fireta del Camp d’Elx o el Festival Oasis. Hasta los autobuses que conectan las pedanías han dejado de circular, y el baño en playas está prohibido. Solo los equipos de seguridad, emergencias y limpieza trabajan hoy sobre el terreno.

En la tarde del jueves, Pablo Ruz visitó junto a los efectivos de emergencias el barranco de San Antón y la desembocadura del río Vinalopó en Santa Fé, dos puntos siempre vigilados cuando la lluvia amenaza con fuerza. Allí comprobó el estado de los cauces, el funcionamiento de las cámaras de control instaladas y las limpiezas preventivas realizadas semanas atrás.

“Lo más importante ahora es la prevención y la prudencia”, comentó el alcalde durante el recorrido. “Elche está preparada, pero necesitamos la colaboración de todos los ciudadanos para evitar riesgos”.

El ambiente en la ciudad es de calma vigilante. Los servicios municipales han pedido que no se salga de casa salvo necesidad y que se evite circular por pasos subterráneos o calles bajas que suelen inundarse.
Protección Civil mantiene activo el plan especial de emergencias y se espera que las lluvias más intensas se concentren entre la mañana y la noche de este viernes.

Hoy Elche está en pausa. Las persianas bajadas, los parques cerrados y el sonido de la lluvia acompañan una jornada en la que la prudencia es la mejor decisión colectiva.