Elche — Sábado, 29 de noviembre de 2025 — Ayer arrancó la Feria del Corredor de la primera edición de la I Maratón Internacional Elche‑Alicante, desplegándose en el hermoso rincón del Hort del Xocolater, en pleno Palmeral de Elche. Y hoy, sábado, sigue abierta, vibrando con la mezcla de expectativas, emoción y comunidad que tanto caracteriza a quienes se preparan para correr 42,195 kilómetros entre Elche y Alicante.
Al entrar al Hort del Xocolater, uno se encuentra con corredores que, mochila al hombro o con sus zapatillas listas, hacen fila para recoger su dorsal y su “kit del corredor”. El ambiente —entre risas, saludos, preguntas sobre logística y alguna charla sobre ritmos — recuerda que una maratón no es sólo un reto deportivo, sino una experiencia compartida.
El espacio de la feria, dispuesto en varias carpas, ofrece más que dorsales: nutrición deportiva, textil técnico, productos y servicios relacionados con el atletismo, recomendaciones sobre recorrido, consejos previos a la carrera… justo lo que muchos necesitaban para ultimar detalles con tranquilidad antes de la salida.
Hoy el horario es de 10:00 a 20:00 horas — ideal para quienes no pudieron acudir ayer. Quienes ya están inscritos aprovechan para ultimar su preparación, quienes lo están viviendo desde fuera comparten el ambiente: hay una sensación clara de comunidad, de nervios positivos, de ilusión por un reto que une historia, ciudad y deporte.
La carrera saldrá mañana desde Elche, desde la calle Diagonal del Palau, en el entorno del Palacio Altamira, y finalizará en el muelle 12 del Puerto de Alicante. Mientras tanto, hoy la feria sigue siendo ese punto de encuentro donde todo empieza: lo físico —dorsal, camiseta técnica, bolsa del corredor— y lo emocional —la emoción compartida, los nervios, la esperanza de cruzar meta.
Porque más allá de kilómetros, tapeando nombres y dorsales, la Feria del Corredor de esta I Maratón no deja de ser sobre personas: corredores, voluntarios, vecinos, gente que se anima, se apoya, se prepara. Y hoy sábado, Elche vive ese preludio con intensidad.
Paco Ciclón / AFPRESS

