La magia de los Reyes Magos se impone a la lluvia en la Cabalgata de 2026
La tarde del 5 de enero volvió a ser especial en Elche. Con el cielo cubierto y la amenaza constante de lluvia, la ciudad celebró la Cabalgata de los Reyes Magos 2026, una de las tradiciones más queridas por las familias ilicitanas. La previsión meteorológica obligó a ajustar horarios y recorrido, pero no logró restar protagonismo a la ilusión que cada año acompaña la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar.
Para garantizar la seguridad de todos los asistentes, el desfile adelantó su inicio a las 17:00 horas y contó con un recorrido más corto que en ediciones anteriores. La Cabalgata arrancó desde el cruce de Jorge Juan con Vicente Blasco Ibáñez, atravesando Reina Victoria, Plaça de Baix, Corredora, Puente de Ortices y Puerta de Alicante, hasta finalizar en Maestro Albéniz. Este cambio permitió concentrar el desfile en un margen horario más favorable, evitando posibles incidencias por lluvia.
El Ayuntamiento había previsto un escenario alternativo si las precipitaciones se intensificaban. A las 16:00 horas se evaluó la situación meteorológica, con la opción de trasladar el recibimiento de los Reyes Magos al Centro de Congresos, donde el Campamento Real habría acogido a niños y familias hasta las 20:00 horas. Finalmente, la lluvia dio una tregua y el desfile pudo recorrer las calles, manteniendo viva la tradición.
La Cabalgata de 2026 destacó también por su apuesta por la inclusión. En el inicio del recorrido se habilitó un tramo azul sin sonido, un espacio especialmente pensado para personas con sensibilidad sensorial, discapacidad intelectual o trastorno del espectro autista, donde se redujeron los ruidos para ofrecer un ambiente más tranquilo y accesible.
Por motivos de seguridad y organización, este año no participaron animales en el desfile, por lo que los camellos no formaron parte de la comitiva. Además, se redujo el número de participantes para agilizar el desarrollo del evento y evitar concentraciones excesivas. Desde la Policía Local se pidió la colaboración ciudadana, recomendando no instalar sillas en el recorrido y optar por desplazamientos a pie o en transporte público.
Pese a los ajustes, la esencia de la Cabalgata permaneció intacta. Cientos de ilicitanos se congregaron a lo largo del recorrido para saludar a los Reyes Magos, recoger caramelos y compartir una tarde cargada de emoción. Una vez más, la Cabalgata demostró que, incluso con cambios de última hora, la ilusión y la magia siguen siendo las grandes protagonistas del final de la Navidad en Elche.
Fotos.: Javier Gerardo y Paco Ciclón / AFPRESS

