La sanidad pública en Elche amanece este sábado con una nueva polémica que afecta directamente a la atención primaria de la ciudad. El Colegio de Enfermería de Alicante ha emitido un comunicado contundente exigiendo la paralización inmediata del nuevo sistema de triaje que la Conselleria de Sanidad ha comenzado a implantar en los centros de salud adscritos al departamento del Hospital General de Elche. Según la entidad, este modelo se está aplicando sin las garantías mínimas, generando una situación de «caos organizativo» y desprotección legal para los profesionales sanitarios ilicitanos.
La denuncia llega tras una cascada de quejas recibidas en las últimas horas por parte de enfermeros y enfermeras que trabajan en los ambulatorios de Elche y Orihuela, las dos áreas piloto elegidas para este despliegue. Los profesionales aseguran que la Conselleria ha impuesto el cambio «de la noche a la mañana», sin una formación específica previa y sin reforzar unas plantillas que ya se encuentran al límite de su capacidad.
Sobrecarga en los centros de salud ilicitanos La principal crítica se centra en que el nuevo protocolo obliga a la enfermería a asumir funciones de cribado y gestión de pacientes que, hasta ahora, eran competencia de médicos y administrativos. Esto está provocando un tapón asistencial en los centros de salud del departamento Elche-Hospital, donde los enfermeros se ven forzados a dejar de lado sus tareas esenciales —como el control de diabéticos, curas, vacunación y educación para la salud— para atender filtros burocráticos y de urgencia leve para los que no se les ha dotado de cobertura jurídica clara.
Desde el órgano colegial insisten en que no se oponen a modernizar la gestión de la demanda, pero rechazan frontalmente «el cómo». Critican que se intente trasladar el modelo de triaje de las Urgencias del Hospital General de Elche a los pequeños centros de salud de los barrios, ignorando que son entornos completamente distintos. «Implantar un sistema hospitalario en primaria sin adaptación es un error que pagan tanto el profesional como el paciente», señalan fuentes del sector, que abogan por alternativas probadas como el sistema canadiense CTAS.
Amenaza de acciones legales La situación ha tensado la cuerda hasta el punto de que el Colegio de Enfermería ya valora emprender acciones legales para proteger a sus colegiados en Elche ante posibles responsabilidades civiles o penales derivadas de este triaje improvisado.
Para la enfermería ilicitana, la solución pasa por detener temporalmente este plan, sentarse a negociar con los sindicatos y definir protocolos claros que no comprometan la seguridad del paciente ni la licencia de los profesionales. Mientras tanto, advierten que la calidad de la atención en los centros de salud de la ciudad podría verse seriamente mermada en las próximas semanas si Sanidad no rectifica.

