Nuestra ciudad respira ya un aire diferente tras lo vivido ayer martes. El Salón de Plenos del Ayuntamiento se convirtió en el punto de encuentro de nuestra identidad al presentarse los carteles de la Semana Santa, el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección para este próximo 2026. Fue una tarde de reencuentros donde pudimos comprobar que el arte de nuestra tierra sigue siendo el mejor embajador de nuestro sentimiento y nuestras tradiciones más queridas.
La imagen central de nuestra Semana Santa nace este año de las manos de Rocío Miralles García. Para Rocío, graduada en Bellas Artes, este encargo tiene un significado que trasciende lo profesional. Su implicación histórica con la Semana Santa y los Moros y Cristianos de Elche se palpa en cada trazo de su obra. Es un cartel hecho «por y para» los ilicitanos, capturando esa esencia académica pero profundamente emocional que nos define como pueblo cuando llega la primavera.
Por su parte, el Domingo de Ramos, ese día en el que el mundo entero mira hacia nuestro palmeral, tiene este año el sello de Tomás Terán Torrejón. Tomás nos ha vuelto a dejar sin palabras con su dominio del arte figurativo. Utilizando elementos tan sencillos pero complejos de manejar como el grafito y el bolígrafo, ha conseguido un realismo sobrecogedor. Su cartel es un tributo a la palma blanca, con una precisión que refleja el respeto y la admiración que este artista siente por nuestra fiesta más internacional.
La alegría del Encuentro, plasmada en el cartel del Domingo de Resurrección, llega de la mano de Lorenzo Chinchilla de la Torre. Lorenzo es mucho más que un fotógrafo; es nuestro cronista gráfico, el hombre que ha dedicado su vida a registrar los latidos de nuestra ciudad. Su obra para este 2026 es el cierre perfecto: una captura que destila esperanza y que resume la emoción de todo un año de espera en una sola imagen.
Desde hoy miércoles, estos tres carteles ya forman parte de nuestro día a día, recordándonos que lo bueno está por llegar y que nuestra Semana Santa está en las mejores manos posibles.




