La rehabilitación del barrio de Porfirio Pascual continúa adelante, aunque con ajustes importantes. El Consejo de Administración de PIMESA ha aprobado la modificación del proyecto del Entorno Residencial de Rehabilitación Programada (ERRP) tras detectarse durante la ejecución de las obras la necesidad de introducir mejoras técnicas no contempladas inicialmente.
Con el avance de los trabajos se ha comprobado que la estructura de los edificios presenta un mayor deterioro del previsto. Este hecho ha obligado a replantear la solución constructiva de los ascensores. El nuevo diseño mantiene una imagen similar a la proyectada en un principio, pero reduce la ocupación de la vía pública y facilita el acceso a las viviendas mediante pasarelas laterales conectadas con las galerías existentes, mejorando así la accesibilidad real para los vecinos.
Otro de los aspectos clave detectados durante las excavaciones es la diversidad y, en muchos casos, insuficiencia de la cimentación en los distintos bloques. Para garantizar la estabilidad de las nuevas estructuras será necesario ejecutar refuerzos mediante micropilotes en 37 de las 40 escaleras del barrio.
En lo que respecta a las cubiertas, también se ha optado por una solución más segura con el objetivo de evitar posibles daños en los elementos estructurales, manteniendo las condiciones constructivas originales.
Estas modificaciones, derivadas de circunstancias imprevistas que no pudieron detectarse antes del inicio de las obras, suponen un incremento de casi 3,9 millones de euros respecto al contrato adjudicado a la UTE REHABILITACIÓN BARRIO PORFIRIO.
Para financiar este aumento, PIMESA tramitará en 2026 las ayudas a la accesibilidad que convoque la Generalitat Valenciana, dirigidas a propietarios y comunidades de vecinos. Las subvenciones previstas, compatibles con los fondos europeos del Plan de Recuperación, contemplan importes de entre 4.000 y 18.000 euros por vivienda para la instalación de ascensores.
Además, el Consejo de Administración solicitará al Ayuntamiento de Elche la aprobación urgente de la financiación necesaria para ejecutar las modificaciones, así como a la Generalitat una ampliación excepcional del plazo de ejecución hasta el 30 de diciembre de 2026 y del plazo de justificación hasta el 30 de junio de 2027, al tratarse de una actuación financiada con fondos Next Generation.
La intervención en Porfirio Pascual es una de las actuaciones de regeneración urbana más relevantes en marcha en la ciudad y busca garantizar viviendas más seguras, accesibles y adaptadas a las necesidades actuales del barrio.


