Un paso más para la conservación de una especie en peligro crítico
El paraje natural del Clot de Galvany ha sido escenario de una nueva actuación de conservación con la suelta de 20 ejemplares de Cerceta pardilla. La iniciativa tiene como objetivo reforzar las poblaciones de esta ave acuática amenazada en los humedales españoles y contribuir a mejorar sus expectativas de supervivencia en el medio natural.
Un proceso de liberación progresiva
Las aves liberadas proceden del centro de reproducción en cautividad de la Granja del Saler, dependiente de la Generalitat Valenciana. Antes de su liberación definitiva, los ejemplares han pasado por un periodo de aclimatación mediante un sistema conocido como “suelta suave”.
Durante varios días, las cercetas permanecieron en un jaulón instalado en la charca de Anátidas del paraje natural, lo que les permitió adaptarse gradualmente al entorno. En ese tiempo pudieron familiarizarse con los sonidos, olores y recursos naturales del humedal, facilitando así una transición más segura hacia la vida en libertad.
Un enclave estratégico para la biodiversidad
El concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román, subrayó la relevancia de este tipo de actuaciones. Según destacó, el Clot de Galvany constituye un espacio clave para la recuperación de aves acuáticas amenazadas, por lo que iniciativas como esta contribuyen a reforzar sus poblaciones y a mejorar sus posibilidades de supervivencia.
La cerceta pardilla se encuentra catalogada como especie en estado crítico, una categoría que refleja la grave situación de esta ave y que se sitúa justo antes de su posible declaración como especie extinguida.
Seguimiento científico de los ejemplares
Las principales poblaciones reproductoras europeas de esta especie se localizan en el sur de España, especialmente en espacios naturales como el Parque Nacional de Doñana o el Parque Natural de El Hondo, además del propio Clot de Galvany.
Todos los ejemplares liberados han sido identificados mediante anillas metálicas y marcas específicas que permitirán realizar un seguimiento individualizado. Este control facilitará a los especialistas estudiar su adaptación al entorno y evaluar su evolución dentro del ecosistema del humedal.
Crónica: AFPRESS












