El ritmo de la tamborrada emociona y une a cientos de personas en el corazón de la ciudad en Sábado Santo

Hay instantes que definen una ciudad sin necesidad de palabras. Este Sábado Santo, Elche ha vuelto a demostrar que también sabe expresarse a través del sonido, con la celebración de la IV Tamborrada Ciudad de Elche en pleno centro histórico.

La Plaça de Baix ha sido el escenario de este encuentro, donde a las 12:00 horas ha comenzado un estruendo perfectamente coordinado de bombos y tambores. Cofradías, agrupaciones locales y vecinos han participado en un acto que, en apenas cuatro ediciones, ya se ha ganado un lugar propio dentro de la Semana Santa ilicitana.

Impulsada por la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Elche, la tamborrada se ha consolidado como una de esas citas que trascienden lo estrictamente religioso. No es necesario formar parte de una cofradía para sentirla. Basta con estar presente y dejarse llevar por un ritmo que envuelve todo el entorno.

Durante aproximadamente hora y media, el centro de la ciudad ha vibrado al unísono. Sin focos individuales ni protagonismos, el verdadero valor del acto ha estado en la fuerza del conjunto. Ese golpe simultáneo, constante y profundo, ha creado una experiencia compartida que conecta con el público de una forma directa y emocional.

El ambiente ha sido especialmente participativo. Familias enteras, vecinos habituales y visitantes han llenado la plaza y sus alrededores, confirmando que la tamborrada es ya una cita abierta y accesible para todos. Algunos han capturado el momento con sus dispositivos, mientras otros han preferido vivirlo con calma, en silencio, dejándose envolver por el sonido.

La IV Tamborrada Ciudad de Elche confirma así su crecimiento y su consolidación como uno de los actos más especiales del Sábado Santo. Un evento que no deja de evolucionar y que, año tras año, refuerza su papel dentro de la identidad festiva y cultural de la ciudad.

Paco Ciclón / AFPRESS