El Camp d’Elx volvió a hablar ayer a través de sus sabores. La Associació per al Desenvolupament Rural del Camp d’Elx presentó su nuevo libro El camp d’Elx. Cuina i paisatge en el Hort del Gat, en un encuentro cercano que reunió a personas que sienten el territorio como algo propio.
No fue una presentación más. Fue, en realidad, una forma de recordar que la cocina también cuenta historias. Historias que nacen en la tierra, en los cultivos, en las manos de quienes trabajan el campo y en las recetas que han pasado de generación en generación.
El acto estuvo conducido por José Luis Miralles y contó con la participación del concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román, además de la coordinadora del proyecto, Ingrid López Häll. Junto a ellos, muchas de las personas que han hecho posible el libro estuvieron presentes, reflejando el carácter colectivo de una obra construida entre muchas manos.
Porque este libro es precisamente eso: un trabajo compartido. En él han participado cocineros y cocineras, colaboradores y vecinos que han aportado recetas, conocimientos y experiencias. Nombres vinculados a la gastronomía local se mezclan con otros perfiles que, desde su día a día, han contribuido a mantener viva la cocina del Camp d’Elx.
Especial mención recibieron Custodia Antón y Matilde Antón, referentes en la recopilación de recetas tradicionales que forman la base de esta publicación y que representan la memoria culinaria del territorio.
Durante la presentación se puso en valor una idea sencilla pero poderosa: la cocina es una forma de reconectar con el entorno. Cada plato es una excusa para mirar al campo, para entender de dónde vienen los productos y para reconocer el papel fundamental de los agricultores, considerados como auténticos guardianes del territorio.
El libro apuesta por unir tradición e innovación, recuperando recetas de siempre y adaptándolas a los tiempos actuales, sin perder su esencia. Además, incorpora un elemento novedoso como los códigos QR, que permiten acceder a vídeos donde se explica la elaboración de algunos platos, acercando aún más la experiencia al lector.
El proyecto ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Elche, que ha colaborado en la financiación de la impresión, contribuyendo a que este trabajo vea la luz y llegue a más personas.
Editado en valenciano, El camp d’Elx. Cuina i paisatge es también una apuesta por la identidad cultural y por la transmisión del conocimiento a las nuevas generaciones, reforzando el vínculo entre gastronomía, territorio y comunidad.
Un libro que no solo recoge recetas, sino que invita a entender y a valorar el Camp d’Elx desde dentro, desde lo cotidiano, desde lo que se cocina cada día.




