No siempre hace falta un escenario terminado para sentir el teatro. A veces, lo más interesante ocurre antes, cuando todo está en construcción. Eso es lo que propone Art Corpore desde Alicante, con una iniciativa que está despertando curiosidad y emoción a partes iguales.
Su propuesta es sencilla en concepto, pero potente en impacto: abrir los ensayos al público. Permitir que cualquier persona pueda ver cómo se crea una escena desde cero, con sus dudas, cambios y momentos inesperados.
La última sesión, celebrada el 30 de abril, volvió a demostrar que esta idea conecta con la gente. Bajo la dirección de L. Candela, los asistentes pudieron vivir el teatro desde dentro, sin filtros ni artificios.
Sobre el escenario, alumnos en formación trabajaron escenas de gran carga emocional, incluyendo un drama psicológico original y fragmentos inspirados en el Holocausto. Todo ello desde una interpretación muy directa, centrada en la verdad del momento.
Pero quizá lo más especial llega al final, cuando el público deja de ser espectador y pasa a formar parte del proceso, compartiendo impresiones con los actores y la dirección.
La sensación general es clara: no se trata solo de ver teatro, sino de entenderlo. De vivirlo desde su origen.
Una propuesta que, aunque nace en Alicante, conecta perfectamente con cualquier persona interesada en la cultura, también en ciudades como Elche, donde el interés por las artes escénicas sigue creciendo.


