La pasión festera de Petrer conquista a miles de visitantes durante sus Moros y Cristianos

Las fiestas de Moros y Cristianos de Petrer en honor a San Bonifacio Mártir están viviendo este fin de semana sus jornadas centrales con una enorme participación popular y un ambiente espectacular que vuelve a convertir al municipio en uno de los grandes referentes festeros de la provincia de Alicante. Música, pólvora, tradición y emoción llenan desde el pasado jueves las calles petrerenses en unas celebraciones profundamente arraigadas entre sus vecinos.

Ayer sábado tuve la oportunidad de asistir a uno de los actos más esperados de todo el programa festero: la Entrada Cristiana. Desde mucho antes de las 11 de la mañana, hora oficial de inicio, ya era prácticamente imposible encontrar un hueco libre a lo largo del recorrido. Familias enteras, visitantes llegados desde diferentes municipios y numerosos aficionados a la fiesta aguardaban el comienzo de un desfile que volvió a demostrar la enorme dimensión de los Moros y Cristianos de Petrer.

La Entrada Cristiana dejó imágenes espectaculares durante toda la mañana. Las comparsas desfilaron con orgullo, acompañadas por bandas de música que interpretaron marchas cristianas y pasodobles en un ambiente emocionante. Los trajes, los boatos y la puesta en escena despertaron constantes aplausos entre el público, especialmente en algunos momentos de gran fuerza visual.

Uno de los desfiles más comentados fue el protagonizado por la comparsa Tercio de Flandes, que presentó el boato “El milagro de Empel”, una representación histórica cargada de simbolismo que destacó por su espectacularidad y por el gran trabajo realizado por todos sus integrantes.

También participaron comparsas históricas del bando cristiano como Estudiantes, Labradores o Marinos, todas ellas acompañadas por cargos festeros, carrozas y caballería que aportaron todavía más solemnidad al desfile. La música volvió a convertirse en un elemento fundamental durante todo el recorrido, porque en Petrer las fiestas se sienten también a través de cada pasodoble y cada marcha festera.

Las fiestas comenzaron oficialmente el jueves por la noche con la tradicional Entrada y saludo de bandas de música y con la interpretación multitudinaria del pasodoble “Petrel”, uno de los momentos más emocionantes para los vecinos de la localidad. Miles de personas se concentraron en los alrededores del Castillo de Embajadas y los Jardines Alcalde Vicente Maestre para cantar una pieza que ya forma parte de la esencia festera petrerense. Este año la dirección musical estuvo a cargo de Inma Mateu.

El viernes se celebró además la tradicional Bajada de San Bonifacio Mártir, uno de los actos religiosos más importantes de estas fiestas. Miles de personas acompañaron al patrón desde su ermita hasta la iglesia de San Bartolomé en una procesión marcada por el respeto, la emoción y el fervor popular. La llegada del Santo a la plaça de Baix volvió a dejar una de las imágenes más emotivas de las celebraciones.

Durante estos días Petrer también está acogiendo las tradicionales guerrillas de arcabucería, las embajadas mora y cristiana, la Retreta y numerosos actos religiosos y culturales que mantienen viva una tradición con más de 300 años de historia. No hay calle del municipio donde no se respire ambiente festero. Los cuartelillos llenos de gente, las bandas de música sonando constantemente y los balcones decorados reflejan perfectamente la implicación del pueblo con sus fiestas.

La alcaldesa de Petrer, Irene Navarro, destacó recientemente que estas celebraciones forman parte esencial de la identidad del municipio y que se viven con una emoción muy especial por el fuerte arraigo que tienen entre generaciones de petrerenses.

Además, el Ayuntamiento ha reforzado este año las medidas de prevención y seguridad con la instalación de Puntos Violeta y Arcoíris y con el reparto de pulseras detectoras de drogas en bebidas para prevenir posibles situaciones de riesgo durante las fiestas.

La programación continuará hoy domingo con el Desfile de Honor, la Santa Misa en honor a San Bonifacio y la esperada Entrada Mora, mientras que mañana lunes tendrán lugar la Embajada Cristiana y la tradicional Subida del Santo, poniendo el broche final a cinco días donde Petrer vuelve a demostrar que sus Moros y Cristianos se viven con una intensidad absolutamente única.

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS