El Jardín de las Delicias mantiene viva la tradición del pan artesanal en Elche

Cuando la ciudad todavía duerme, en el interior de El Jardín de las Delicias ya se respira el aroma del pan recién hecho. Mientras las calles del centro permanecen prácticamente vacías, los panaderos empiezan una jornada que requiere experiencia, precisión y muchas horas de dedicación para que, a las siete de la mañana, todo esté preparado para recibir a los primeros clientes.

Esta panadería ilicitana mantiene el obrador dentro del propio establecimiento, donde cada día se elaboran de forma artesanal alrededor de un millar de productos entre diferentes variedades de pan, bollería y especialidades saladas.

El proceso comienza con la preparación de las masas utilizando agua y distintos tipos de harina según la elaboración prevista. Después llega el tiempo de fermentación, imprescindible para conseguir la textura y el sabor característicos de cada producto.

Una vez lista, la masa pasa por una máquina que la divide en pequeñas porciones. A partir de ese momento empieza el trabajo más artesanal. Los panaderos moldean cada pieza prácticamente sin interrupción para evitar que la masa pierda sus propiedades antes de darle su forma definitiva.

Cada elaboración sigue un proceso específico antes de introducirse en el horno. Tras la cocción, los productos reposan durante unos minutos y pasan directamente al mostrador para que los clientes puedan adquirirlos recién hechos desde primera hora del día.

Entre las especialidades más representativas destaca la tradicional coca de molletes amb sardina, una receta muy conocida en Elche y que continúa elaborándose en el propio horno de la panadería. Junto a ella, los clientes pueden encontrar una amplia variedad de panes artesanos, bollería y productos salados preparados diariamente.

La actividad del obrador se prolonga durante unas seis horas para completar todos los pedidos y encargos de la jornada, un trabajo constante que refleja el compromiso del establecimiento con la elaboración diaria y la calidad de sus productos.

Con más de dos décadas de historia, El Jardín de las Delicias sigue siendo uno de esos comercios de proximidad que forman parte de la vida cotidiana de muchos ilicitanos, manteniendo viva la tradición panadera y ofreciendo productos elaborados íntegramente en su propio obrador.

Este reportaje ha sido realizado por gentileza de la Panadería Bollería El Jardín de las Delicias, con un especial agradecimiento a sus gerentes, Justo e Irene, por abrir las puertas de su obrador y mostrar el trabajo que hay detrás de cada pieza de pan que llega al mostrador.

 

Javier Gerardo / AFPRESS