La Entrada Cristiana vuelve a llenar de música y emoción las calles del centro de Elche

El centro de Elche volvió a vivir ayer una de esas tardes en las que resulta imposible no dejarse llevar por el ambiente de las fiestas. A las 20:00 horas, la Entrada Cristiana de la Asociación Festera de Moros y Cristianos salió desde Reina Victoria para recorrer Plaça de Baix y la Corredora hasta llegar a Puente Ortices.

Las calles se llenaron de trajes festeros, escuadras y música en uno de los actos más esperados del programa de Moros y Cristianos. El desfile permitió disfrutar de cerca del trabajo que las comparsas preparan durante todo el año y que durante estos días sale a la calle para convertirse en uno de los grandes espectáculos de las Fiestas de Agosto.

La Entrada Cristiana estaba incluida en el programa oficial de la Asociación Festera para el lunes 10 de agosto a las 20:00 horas, con el recorrido establecido entre Reina Victoria y Puente Ortices.

El turno del bando cristiano

Después de la Entrada Mora celebrada el sábado, llegó el momento del bando cristiano. En 2026 forman parte de este bando las comparsas Estudiantes, Astures, Filà Boscos, Caballeros Halcones, Caballeros Templarios y Piratas.

La Capitanía Cristiana corresponde este año a Asunción del Carmen Pérez Quiles, de la Filà Boscos. Junto a ella, los principales cargos de las fiestas son el Capitán Moro, José Carlos Giner Barrero, y el Abanderado de la Asociación, José Antonio Mateo Quiles.

La presencia de la Capitanía Cristiana daba un significado especial a un desfile en el que el protagonismo terminó siendo compartido por todas las comparsas participantes.

Porque una Entrada de Moros y Cristianos no se entiende únicamente desde los cargos. Se entiende cuando se observa a los festeros avanzar juntos, cuando comienza a sonar una marcha y cuando una escuadra consigue transmitir al público todo lo que lleva detrás de su participación.

Reina Victoria, Plaça de Baix y la Corredora se convierten en escenario

El recorrido volvió a ofrecer algunas de las imágenes más reconocibles de las fiestas. Desde Reina Victoria hasta la Corredora, pasando por Plaça de Baix, el desfile fue avanzando por el centro mientras el público seguía cada una de las formaciones.

La música fue una de las grandes protagonistas de la tarde. Las bandas acompañaron a los festeros y pusieron ritmo a un recorrido en el que la indumentaria también tuvo un papel fundamental.

Cada traje, cada escuadra y cada formación forman parte de una tradición que la Asociación Festera de Moros y Cristianos mantiene viva desde su fundación en 1977. La fiesta está reconocida como Fiesta de Interés Turístico Autonómico.

Mucho trabajo detrás de unas horas de desfile

Lo que el público ve durante la Entrada son unas horas de música y desfile, pero detrás existe mucho más. Las comparsas trabajan durante meses para preparar sus actos y llegar a estas jornadas festivas.

Ayer, ese esfuerzo quedó reflejado en cada uno de los pasos del desfile. Las calles se convirtieron en el punto de encuentro entre quienes viven la fiesta desde dentro y quienes se acercaron simplemente para disfrutarla.

También hubo espacio para esas pequeñas escenas que quizá duran solamente un instante pero que explican mejor que cualquier discurso qué significa una fiesta popular. Una sonrisa entre dos festeros, un saludo desde la acera, una escuadra que pasa frente al público o una familia siguiendo con atención el desfile.

Son imágenes que forman parte de la memoria de las fiestas y que, una vez terminada la Entrada, permanecen en las fotografías.

Una noche para guardar en imágenes

Ayer tuve la oportunidad de acompañar el recorrido con mi cámara y de intentar recoger precisamente esas escenas. No solamente los grandes momentos, sino también los detalles que muchas veces pasan desapercibidos cuando se observa el desfile desde un único punto.

La fotografía permite detener durante un instante lo que sucede a gran velocidad. Un gesto, una mirada, el movimiento de una bandera o la expresión de un festero pueden convertirse en el recuerdo de una noche que, para muchos participantes, llevaba meses esperando.

La Entrada Cristiana llegó a Puente Ortices después de atravesar el centro de la ciudad y dejó tras de sí una nueva colección de imágenes de las Fiestas de Agosto.

Una tarde más, Elche volvió a demostrar que sus fiestas se viven en la calle y, sobre todo, que detrás de cada desfile hay personas que mantienen viva una tradición que forma parte de la identidad festiva de la ciudad.

 

 

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas / AFPRESS