La medianoche del 15 de agosto volvió a estar reservada para la pólvora, pero este año el cielo quiso añadir su propio espectáculo. Una tormenta eléctrica acompañó los minutos previos al gran castillo de fuegos artificiales que puso el cierre a las Fiestas de Agosto, obligando además a cambiar los lugares habituales desde los que muchos vecinos tenían previsto contemplarlo.
El castillo, programado a las 00:00 horas desde el Puente del Ferrocarril, pudo finalmente desarrollarse, aunque las condiciones meteorológicas marcaron buena parte de la noche.
Horas antes, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat había informado de un episodio de lluvias y tormentas en la Comunitat Valenciana y había recomendado extremar la precaución en los eventos celebrados en la vía pública. También advertía de la posibilidad de fuertes rachas de viento y de la necesidad de mantener una especial atención a la evolución de las condiciones meteorológicas.
En estas circunstancias, el acceso al cauce del río Vinalopó permaneció cerrado durante el espectáculo pirotécnico. La medida complicó la observación para quienes habían elegido tradicionalmente esta zona para contemplar o fotografiar los fuegos y obligó a buscar otros puntos desde los que seguir el lanzamiento.
Cuando el cielo tiene dos espectáculos
Los minutos anteriores al castillo fueron especialmente llamativos. Sobre la ciudad podían verse los relámpagos de la tormenta mientras los espectadores esperaban el comienzo de la pólvora.
Después llegó el primer disparo.
El cielo se llenó de luz con las diferentes secuencias de efectos pirotécnicos lanzados desde el Puente del Ferrocarril. Durante unos minutos, los fuegos artificiales se convirtieron en el centro de todas las miradas, aunque los destellos de la tormenta seguían recordando que la meteorología había condicionado la noche desde el principio.
Para quienes acudieron con sus cámaras, la situación obligó a improvisar. El punto elegido previamente para fotografiar el espectáculo podía no estar disponible y encontrar un encuadre alternativo pasó a formar parte de la propia experiencia.
El resultado fue una despedida diferente, con la pólvora compartiendo protagonismo con un cielo que ofrecía sus propios destellos.
El Puente del Ferrocarril vuelve a despedir las fiestas
El disparo desde el Puente del Ferrocarril volvió a marcar el cierre pirotécnico de las Fiestas de Agosto.
La elección de este emplazamiento permite contemplar los fuegos desde distintos puntos de la ciudad y convierte el entorno en uno de los espacios habituales para seguir este espectáculo.
Este año, sin embargo, las condiciones meteorológicas obligaron a extremar las precauciones. La propia Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias había recomendado asegurar las instalaciones susceptibles de verse afectadas por el viento y mantener una especial atención durante el desarrollo de los actos.
El cierre del acceso al cauce hizo que la despedida se viviera desde otras perspectivas.
El último cielo de las fiestas
El castillo llegó después de una jornada especialmente significativa dentro de las Fiestas de Agosto, marcada por los actos dedicados a la Virgen de la Asunción y por La Festa del Misteri d’Elx.
Con el último disparo de pólvora se cerró también una semana en la que los fuegos artificiales han vuelto a tener un papel protagonista.
Pero el recuerdo de esta noche quedará asociado también a la tormenta.
Primero fueron los relámpagos. Después, la pólvora.
Durante unos minutos, ambos compartieron el mismo cielo y ofrecieron una despedida distinta de las Fiestas de Agosto de 2026.
Y para quienes tuvimos que buscar otro lugar para observar o fotografiar el castillo, la tormenta terminó formando parte de la historia de aquella última noche de fiestas.
Crónica.: AFPRES
Video YouTube.: AFPRESS


