La Acequia Mayor de Elche despierta el interés de una antropóloga de Cambridge

Ekin Kurticor visita las instalaciones y conoce documentos históricos, partidores y el entorno del Pantano para acercarse a uno de los grandes legados del agua en la ciudad

Hay historias de Elche que se entienden mejor cuando uno se acerca a los lugares donde han ocurrido. La Acequia Mayor del Pantano es una de ellas. Sus canales, sus partidores y los documentos que conserva la comunidad hablan de siglos de trabajo, de agricultura y de una forma de organizar la vida alrededor de un recurso tan necesario como escaso: el agua.

Ese patrimonio ha llamado la atención de Ekin Kurticor, antropóloga e investigadora vinculada a la Universidad de Cambridge, que visitó la Acequia Mayor para conocer de primera mano su funcionamiento y su historia. Durante el encuentro, pudo acercarse a las instalaciones de la comunidad, consultar parte de la documentación histórica y recorrer algunos de los elementos más representativos del sistema de riego.

La investigadora fue recibida por Paco Pico, presidente de la comunidad de la Acequia Mayor. La visita permitió compartir información sobre la evolución de esta infraestructura tradicional y sobre la importancia que ha tenido en el desarrollo de la agricultura y del paisaje ilicitano.

Mucho más que canales y acequias

La Acequia Mayor es una parte fundamental de la historia de Elche. Su valor no reside únicamente en las obras hidráulicas que han permitido conducir y distribuir el agua. También está en las reglas, los acuerdos y las costumbres que durante generaciones han organizado su aprovechamiento.

Los partidores, por ejemplo, desempeñan una función esencial en el reparto del caudal. Comprender cómo se distribuye el agua ayuda a entender el funcionamiento de un sistema que ha tenido que responder a las necesidades de los agricultores en un territorio donde cada recurso hídrico ha sido especialmente valioso.

Los documentos históricos conservados por la comunidad aportan otra pieza importante: permiten seguir la evolución de la gestión del agua y conocer cómo se han mantenido y adaptado las formas de organización de los regantes.

La visita incluyó también una aproximación al entorno del Pantano, estrechamente ligado a la historia del regadío tradicional de Elche.

Una historia que también habla de las personas

El interés de una antropóloga por la Acequia Mayor tiene una explicación que va más allá de la ingeniería. Las infraestructuras hidráulicas también cuentan cómo viven las comunidades, cómo se ponen de acuerdo para administrar un recurso compartido y cómo se relacionan con el territorio.

En el caso de Elche, esa historia está ligada a la transformación del paisaje agrícola y a la cultura del agua que forma parte de la identidad local. También ayuda a comprender el contexto histórico en el que se desarrolló el Palmeral, uno de los elementos patrimoniales más reconocibles de la ciudad.

Para conocer este legado resulta tan importante conservar las infraestructuras como proteger la documentación y los conocimientos asociados a ellas. Son piezas de una misma historia que no siempre se pueden apreciar con una simple visita al paisaje.

La puerta abierta a futuras investigaciones

El encuentro ha permitido a Kurticor conocer sobre el terreno la riqueza histórica y social de la Acequia Mayor y valorar su posible interés para un estudio más profundo.

De momento, no se ha confirmado la puesta en marcha de un proyecto formal de investigación. La visita sí ha servido para acercar este patrimonio a una mirada académica interesada en las relaciones entre agua, sociedad y territorio.

La Acequia Mayor continúa así ofreciendo motivos para conocer mejor una parte esencial de la historia de Elche. Su recorrido no solo explica cómo llegaba el agua a los campos: también recuerda el esfuerzo colectivo que permitió aprovecharla y la importancia de conservar ese conocimiento para las próximas generaciones.