Las representaciones de otoño confirman que nada ha cambiado
El Misteri d’Elx ha vuelto a representar en la Basílica de Santa María la Asunción y coronación de la Virgen, una de las manifestaciones religiosas, musicales y teatrales más extraordinarias de Europa. Lo ha hecho entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre de 2026, con sus ensayos generales y las representaciones extraordinarias de La Vespra y La Festa.
Pero junto a la belleza de la representación ha vuelto a aparecer una realidad que el Patronato sigue sin querer corregir: las mujeres continúan excluidas de los papeles teatrales y vocales de La Festa.
No ha habido novedades. Los personajes femeninos han vuelto a ser interpretados por niños y las voces de las mujeres han seguido ausentes de la representación.
La escena resulta especialmente paradójica: se representa a la Virgen María, su muerte, su Asunción y su coronación, pero las mujeres de Elche no pueden interpretar a los personajes femeninos de esa misma representación.
Es una situación que lleva años generando críticas y que ha provocado la movilización de asociaciones de mujeres, colectivos feministas y representantes políticos. Sin embargo, las reclamaciones siguen sin traducirse en una modificación del modelo de participación.
El Patronato ha vuelto a demostrar que, para sus responsables, la tradición continúa estando por encima de la igualdad de acceso de las mujeres.
Una institución que lleva años escuchando las reclamaciones sin ofrecer una solución
La exclusión femenina no es una cuestión desconocida para el Patronato. Durante años ha recibido peticiones, críticas y reclamaciones que cuestionan la ausencia de mujeres en la representación.
La respuesta institucional ha sido defender la conservación de la tradición medieval y considerar que la presencia femenina en otros ámbitos de La Festa constituye una participación suficiente.
Sin embargo, las asociaciones feministas consideran que esa respuesta es una forma de evitar el problema real.
Las mujeres no reclaman únicamente poder colaborar en los trabajos de preparación ni tener presencia en los órganos de organización. Reclaman poder cantar, interpretar y representar los personajes femeninos en las mismas condiciones que los niños.
Tampoco consideran suficiente que se les reconozca una participación en tareas auxiliares mientras se les impide acceder al núcleo artístico de La Festa.
La crítica es especialmente contundente porque las mujeres han sido fundamentales en la conservación del Misteri a lo largo de generaciones. Su contribución a los trabajos de preparación, vestuario, ornamentación y otras tareas ha sido esencial.
Pero esa colaboración no puede utilizarse como argumento para mantenerlas fuera de la representación.
No se puede exigir a las mujeres que mantengan viva una tradición y, al mismo tiempo, negarles el derecho a formar parte de ella sobre el escenario.
Una pancarta en agosto y una reivindicación que no se detiene
El verano volvió a dejar imágenes de protesta en las calles de Elche.
El 14 de agosto, activistas feministas desplegaron una pancarta en una pasarela céntrica con un mensaje directo: «Compañera, seas bienvenida a cantar en el Misteri».
La frase adaptaba uno de los momentos más conocidos de la coronación de la Virgen para reivindicar que las mujeres puedan participar en La Festa.
La pancarta estuvo acompañada por adhesivos repartidos en diferentes puntos de la ciudad que denunciaban la exclusión de las mujeres y de las niñas de los personajes de la representación.
La Assemblea 8M respaldó públicamente la acción y difundió mensajes que cuestionaban que una manifestación reconocida por la UNESCO pudiera mantener una discriminación de género.
Las organizaciones feministas consideran que la sociedad ilicitana ha cambiado y que el Misteri, como patrimonio vivo, también debe poder evolucionar.
La protesta de agosto fue una nueva muestra de que la reivindicación no ha perdido fuerza y de que las mujeres no están dispuestas a aceptar que la exclusión se convierta en una característica intocable de La Festa.
Los escritos al Gobierno y a la Generalitat abren una nueva vía institucional
La Coordinadora Feminista de Elche decidió llevar la cuestión más allá de las protestas públicas.
En julio remitió escritos al Observatorio de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres del Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad, y a la Generalitat Valenciana.
En ellos denunció la exclusión de las niñas de la Escolanía y de las mujeres de las representaciones, reclamando que las instituciones intervinieran para garantizar la igualdad de acceso.
La organización también había anunciado su intención de elevar el conflicto a la UNESCO si no se producían avances.
A estas gestiones se suma ahora la remisión de oficios del Gobierno al Patronato, al Ayuntamiento de Elche, al Consell y al Ministerio de Cultura, solicitando información sobre la situación y con el propósito de garantizar la igualdad efectiva en el acceso y la participación en el Misteri d’Elx.
Esta actuación supone un paso importante porque coloca el problema ante distintas administraciones que tienen responsabilidades institucionales y culturales relacionadas con La Festa.
La cuestión ya no puede considerarse una simple discrepancia entre el Patronato y determinados colectivos feministas.
El pleno de Elche rechazó la propuesta de igualdad
El 28 de septiembre, la controversia llegó al pleno del Ayuntamiento mediante una moción presentada por Compromís y elaborada con la participación de la Coordinadora Feminista y la Assemblea 8M.
La propuesta defendía la participación de mujeres y niñas en las representaciones y su incorporación plena a la Escolanía.
Sin embargo, el Partido Popular y Vox votaron en contra, mientras que PSOE y Compromís respaldaron la iniciativa.
La negativa del gobierno municipal impidió que el Ayuntamiento aprobara una posición favorable a la modificación del actual modelo de participación.
El debate dejó también intervenciones que reflejan la profundidad de la división política. Desde Vox se cuestionó la legitimidad de quienes, sin profesar la fe católica, plantean cambios en el Misteri. Desde Compromís se denunció que la tradición se está utilizando para justificar una discriminación. El PSOE defendió que se estudiara la cuestión mediante una comisión técnica y que se trasladara a Icomos.
Tras el rechazo, Compromís anunció que llevaría la reivindicación a las Cortes Valencianas, al Congreso de los Diputados y a la UNESCO, junto a las organizaciones feministas.
Por tanto, el conflicto continúa abierto y las actuaciones políticas anunciadas todavía deberán concretarse para conocer su alcance.
El Ayuntamiento presenta a los periodistas británicos una imagen incompleta de La Festa
Uno de los aspectos más llamativos de las representaciones de otoño de 2026 ha sido la coincidencia con una acción de promoción turística internacional organizada por VisitElche.
El Ayuntamiento ha invitado a un grupo de periodistas, escritores de viajes y creadores de contenido británicos para que conozcan los atractivos de Elche y contribuyan a promocionar la ciudad en uno de sus mercados turísticos internacionales más importantes.
Los visitantes han recorrido los principales enclaves patrimoniales, han conocido el Palmeral, el Museo de la Festa, el Palacio de Altamira, la Torre de la Calahorra y los Baños Árabes, además de visitar El Hondo y descubrir la gastronomía y los oficios tradicionales.
El Misteri ha sido uno de los principales reclamos de la visita y los profesionales han tenido la oportunidad de asistir a sus ensayos generales.
Es una iniciativa que puede contribuir a la difusión internacional de Elche y a la promoción de su patrimonio cultural. Pero existe una cuestión que no debería pasar inadvertida.
La información institucional sobre el viaje ha destacado la belleza, la historia, la singularidad y el valor cultural del Misteri, pero ha obviado el conflicto social que acompaña a su representación.
Los periodistas británicos han conocido la cara más amable de La Festa, pero no consta que la promoción municipal haya incorporado información sobre las protestas de las mujeres, la exclusión de sus voces y la controversia institucional que se ha generado.
La pregunta es inevitable: ¿por qué se promociona internacionalmente una manifestación cultural sin explicar también una de las cuestiones sociales que más debate está provocando en torno a ella?
Una ciudad que presume de patrimonio y modernidad debería ser capaz de mostrar su realidad completa, también cuando esa realidad resulta incómoda para las instituciones responsables.
La igualdad no destruye el patrimonio: lo hace más representativo
El principal argumento del Patronato continúa siendo la necesidad de preservar la tradición medieval.
Sin embargo, la Convención de la UNESCO sobre Patrimonio Cultural Inmaterial no plantea la conservación como una obligación de mantener inalterables todas las prácticas históricas.
El patrimonio inmaterial es una manifestación viva que las comunidades transmiten y recrean. Su protección debe ser compatible con los derechos humanos y con los principios de igualdad.
El Misteri ha experimentado cambios a lo largo de su historia. La propia participación de niñas en la Escolanía durante determinados periodos demuestra que algunas de las prácticas actuales no han sido inmutables.
La pregunta, por tanto, no es si el Misteri puede cambiar, sino por qué se considera que incorporar plenamente a mujeres y niñas supondría una amenaza para su identidad.
El reconocimiento internacional no obliga a mantener una discriminación. Tampoco existe una resolución de la UNESCO que haya anunciado la retirada del título. Pero la institución internacional sí establece principios que obligan a reflexionar sobre la igualdad y la compatibilidad de las prácticas patrimoniales con los derechos humanos.
El problema no es que las mujeres quieran cantar. El problema es que se siga considerando que no pueden hacerlo.
El patrimonio de la humanidad no puede ser patrimonio de unos pocos
El Misteri d’Elx fue proclamado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2001 y quedó incorporado en 2008 a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
En 2026 se cumplen 25 años de aquel reconocimiento inicial, una efeméride que ha servido para intensificar la promoción internacional de La Festa.
Pero este aniversario también debería servir para reflexionar sobre su futuro.
Elche no puede conformarse con exhibir internacionalmente la grandeza de su patrimonio mientras mantiene sin resolver una controversia que afecta a la igualdad de participación de sus mujeres.
El Patronato tiene una responsabilidad que va más allá de conservar partituras, vestuarios, tramoyas y representaciones. También debe garantizar que una manifestación cultural de esta importancia sea capaz de responder a los principios de igualdad que reclama la sociedad actual.
Las mujeres no piden destruir La Festa, ni borrar su historia, ni renunciar a su extraordinario valor religioso y cultural. Piden poder participar en ella.
Y esa petición, después de años de reclamaciones, no puede seguir recibiendo como única respuesta una apelación permanente a la tradición.
Las representaciones extraordinarias de noviembre han terminado, pero el conflicto continúa.
La Virgen ha vuelto a ser coronada en Santa María, los periodistas extranjeros han conocido la grandeza de La Festa y las instituciones han vuelto a ensalzar su patrimonio. Sin embargo, las mujeres ilicitanas siguen esperando que se les permita subir al escenario y cantar.
La tradición merece sobrevivir otros quinientos años. Pero no debería hacerlo a costa de mantener una discriminación que la sociedad actual ya no está dispuesta a aceptar.
Porque el Misteri es de Elche, de todos sus ciudadanos y también de todas sus ciudadanas. Y ninguna tradición debería tener derecho a excluirlas por ser mujeres.
Crónica: AFPRESS
Fotografías: Angel Femoselle / AFPRESS











