La Policía Nacional y la Guardia Civil han logrado desmantelar una organización criminal asentada en la provincia de Alicante, con importantes vínculos en Elche y otras localidades del Camp d’Elx, dedicada al robo de cobre a gran escala mediante el método del butrón.
La banda, muy activa en el ámbito nacional, estaba especializada en sustraer cableado de cobre de empresas de almacenaje y distribución de material eléctrico. Según los datos oficiales, el valor total del material robado asciende a 567.471 euros.
Desde el pasado mes de marzo, los cuerpos de seguridad venían siguiendo la pista de esta organización tras registrar varios robos con un mismo patrón delictivo en diferentes provincias, especialmente en Alicante, Albacete, Murcia y Valladolid. En Elche, los robos se concentraron en empresas situadas en polígonos industriales, donde los delincuentes accedían a las naves rompiendo paredes mediante butrones.
Los integrantes del grupo criminal actuaban de forma perfectamente coordinada, utilizando furgonetas de alquiler y vehículos particulares para desplazarse. Cortaban las bobinas de cobre en piezas más pequeñas, algunas de hasta 8.000 kilos, para facilitar su traslado. Posteriormente, lo llevaban a chatarrerías de fuera de la provincia para dificultar el rastreo del material sustraído.
Uno de los robos más sonados tuvo lugar en Ibi, donde la banda sustrajo material valorado en 246.744 euros. Otros robos relevantes se registraron en Villena, La Cañada y Elche, sumando un total de 380.000 euros de pérdidas para las empresas alicantinas.
En Valladolid, los delincuentes estuvieron trabajando durante tres noches consecutivas para llevarse todo el cobre robado, causando un daño económico de 150.000 euros.
Tras meses de investigación, los agentes detuvieron a dos miembros del grupo in fraganti tras cometer un robo en Bullas (Murcia). Luego, otros tres fueron arrestados en la provincia de Alicante, dos de ellos en Novelda y uno en Aspe.
La investigación también destapó la participación de dos chatarrerías ubicadas en Madrid y Toledo, cuyos responsables fueron arrestados por comprar el material robado con pleno conocimiento de su procedencia ilícita.
La operación se ha saldado con un total de nueve personas implicadas: cinco por robo con fuerza y daños, dos por receptación y dos más investigadas. En los registros realizados, el SEPRONA detectó diversas infracciones administrativas en las chatarrerías.
Las fuerzas de seguridad destacan la relevancia de esta operación para frenar los robos en polígonos industriales y proteger a las empresas de Elche y del resto de la provincia, donde estos delitos causan importantes perjuicios económicos.



