Josan Ferrández abre las Fiestas de Elche con un pregón lleno de recuerdos y agradecimiento

El futbolista crevillentino emocionó a los miles de personas reunidas en la Plaza de Baix y destacó que, aunque nació fuera de Elche, se siente un ilicitano más

La noche del viernes tuvo un protagonista muy especial en la Plaza de Baix. Josan Ferrández fue el encargado de pronunciar el pregón que dio oficialmente comienzo a las Fiestas Patronales de Elche 2026, y lo hizo con un discurso muy personal en el que repasó su relación con la ciudad desde que llegó a la cantera del Elche.

Miles de personas se reunieron frente al Ayuntamiento para escuchar al futbolista crevillentino, que recibió numerosas muestras de cariño durante su intervención.

La jornada había comenzado horas antes con la interpretación del himno oficial de Moros y Cristianos «Elche 1977», seguida de los pasacalles y la entrada de los entes festeros en la Plaza de Baix.

Antes del pregón, Josan Ferrández fue recibido por el alcalde, Pablo Ruz, en el despacho de Alcaldía, donde firmó en el libro de honor de la ciudad.

Después de la interpretación de «Aromas Ilicitanos», el alcalde acompañó al pregonero hasta el balcón del Ayuntamiento. Allí estuvieron también la concejala de Festejos, Inma Mora, representantes de la corporación municipal, los grupos políticos, los entes festeros y las Reinas y Damas de las Fiestas.

De Crevillent a la cantera del Elche

Uno de los aspectos más personales del pregón fue el recuerdo de los primeros pasos de Josan en Elche.

Nacido en Crevillent, localidad situada a pocos kilómetros, llegó siendo joven a la cantera del Elche con el sueño de convertirse en futbolista profesional. Años después, la historia le llevó hasta el mismo balcón del Ayuntamiento para ser el encargado de anunciar el comienzo de las fiestas.

«Sin haber nacido aquí, me siento uno más de Elche», afirmó durante su intervención.

Ferrández agradeció a la ciudad la acogida recibida durante todos estos años y explicó que Elche le ha permitido crecer no solo como futbolista, sino también como persona.

La gente de Elche como patrimonio

El pregonero quiso dedicar una parte importante de su discurso a los ilicitanos.

Tras recordar los tres Patrimonios de la Humanidad de la ciudad, destacó simbólicamente un cuarto patrimonio: su gente.

Para Josan, la capacidad de los ilicitanos para acoger a quienes llegan de fuera es una de las características que hacen especial a la ciudad. Una experiencia que, según explicó, él mismo ha vivido desde su llegada a la cantera del Elche.

También hubo un momento para recordar a quienes ya no están. El futbolista tuvo presentes a los ilicitanos fallecidos y destacó que una ciudad también se construye con las personas que formaron parte de ella antes.

Un mensaje para los niños y las nuevas generaciones

El pregón también tuvo una mirada hacia el futuro. Josan pidió a las familias que acerquen a los niños y niñas a las fiestas y que les hagan partícipes de las tradiciones.

La intención, explicó, es que sean ellos quienes mantengan vivas estas celebraciones cuando las generaciones actuales ya no estén.

También recordó algunos de los momentos que forman parte de su experiencia de las fiestas, como la Roà, la noche de la Nit de l’Albà y el canto de «Aromas Ilicitanos».

Antes de terminar, el pregonero dejó uno de los mensajes más emotivos de la noche: «Gracias, Elche. Gracias por acogerme, por dejarme crecer aquí y gracias por todos estos años».

El Ram d’Or para Josan Ferrández

Después del pregón, el alcalde Pablo Ruz entregó al futbolista el Ram d’Or de la ciudad, como reconocimiento a su trayectoria deportiva y como agradecimiento por haber aceptado la responsabilidad de abrir las fiestas como pregonero.

Ruz pidió a los ilicitanos que permanezcan unidos en torno a la tradición y a la Mare de Déu y animó a vivir plenamente las celebraciones.

El acto concluyó con los himnos de Elche, la Comunitat Valenciana y España, seguido de un espectáculo de luces y danza a cargo de FAM Teatre.

Con el pregón de Josan Ferrández, la Plaza de Baix volvió a ser escenario de uno de los momentos más esperados del comienzo de las fiestas. Una noche en la que el fútbol, los recuerdos personales y el sentimiento de pertenencia se mezclaron con las tradiciones que cada agosto vuelven a llenar Elche de fiesta.

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas / AFPRESS